domingo, 26 de diciembre de 2010

De la terquedad o el masoquismo emocional

¿Pepsi o CocaCola? ¿Arriba o abajo? ¿Antes de o después de? ... siempre está la opción. Siempre tenemos esa posibilidad de escoger, una libertad que  nos es dada para decidir. Es más simple de lo que pensamos: SI O NO. Pero ahora viene el verdadero dilema: ¿Qué podemos esperar de nosotros, habitantes del siglo XXI, si hasta el pobre Hamlet en la época Isabelina, no sabía si era o no era? No es nuestra culpa! Shakespeare, Goëthe, Calderón de la Barca y hasta el mismísimo Cervantes reposaron sus escritos en una terquedad natural al ser humano, en donde se viola toda la prevalencia que debería tener la razón sobre el corazón. Me hubiera gustado que en vez de preguntarse : ¿Ser o no ser? ¿Los sueños, sueños son? ¿Pienso, luego existo? Se hubieran preguntado ¿Por qué carajos Dulcinea Del Toboso, si es una pobre vieja que no tiene ni dónde caerse muerta? ¿Para qué me meto en líos con los Capuleto si hay mil viejas más que Romeo Montesco puede tener.... y solteras? Es más... Si Adán hubiera tenido opción, muy seguramente hubiera escogido a Eva... Sencillamente porque ella era la que él quería.

Hablamos de una tradición masoquista, en donde predomina un instinto de superioridad y una lucha por tener lo que más nos cuesta. Podríamos pasarnos la vida entera buscando razones biológicas y genéticas para encontrar el por qué nos gusta este o aquel y no el otro. Pero ese no es el asunto. Hablo por experiencia propia: me gusta ese, el complicado, el que no le gusta a mis papás, el que tiene la vida como un bulto de anzuelos, el que ni me determina, el que está con esta... y con la otra... y con otra más... pero me hace sentir única. Ese, mi príncipe azul. Aparecen mil: el atento, el buen tipo, el "husband material", el compinche de mi mamá, el auxiliar de mi papá, el amor que mi abuelita nunca tuvo, el que saca a bailar a la tía solterona, el que gasta, el que me lleva y me trae..... mejor dicho, el que todo el mundo quiere para mi... menos yo. Y empieza la terapia: "En una hoja, escribe los pros y contras del sujeto"... "Imagínatelo con otra vieja"... "Estar con él, es como estar con todas las viejas con las que él ha estado"... Y la matadora....."... Y no será que ese man es gay???". Se los digo: NADA FUNCIONA! Usted se puede gastar todo el sueldo de sus papás en terapias de hipnosis, psicológicas, psiquiátricas, neurológicas, puede ser huésped de honor de cuanta clínica de reposo hay, y cuando llega tan anhelado día de volverle a ver la cara de mosca muerta (de la cual usted se enamoró perdidamente y todavía es un misterio el por qué), usted queda PEOR que cuando empezó con su reconstrucción cerebro-emocional y todo por una sencilla razón: gastó todo su capital en brevajes, matas, yerbas, unguentos, pociones, baños, esencias, pachulíes... le leyeron las cartas, el cigarrillo, la bola de cristal, el chocolate, el café, el té, la mano, hasta la planta del pie... Y nadie dio con el chiste: sencillamente usted no lo quiere dejar ir. Y vale la pena aclarar, aquí no hay distinción de género: conozco hombres que han pasado por lo mismo... y otros que han pasado y ahí se han quedado.

Señoras y señores: no es tan complicado como parece.... es peor. Todo funciona como las arenas movedizas. Para los que no saben, y si algún día llegan les llega a pasar: entre más pelean contra ellas, más se hunden. Si se quedan quietos, por lo menos no se hunden más, lo cual no quiere decir que va a bajar un el arcángel San Gabriel a sacarlos. No. Simplemente tienen que esperar, tal vez contar los granos de arena del desierto y esperar... esperar... esperar a que alguien significativamente más grande, brutalmente más inteligente y suficientemente arriesgado, tenga la bondad de ayudarlo a salir de ahí. Lo peor del caso nisiquiera es eso: Por más de que usted trate de disimular, al primer intento de moverse va a causar una reacción en cadena, una hecatombe que lo va a impulsar hacia el fondo de la tierra. Créame: le rinde más quedarse quieto. Algún día no muy lejano habrá una mutación con las arenas movedizas que le permitirá salir del hueco sin pedirle ayuda a nadie...., O es que usted se metería a sanar una tusa ajena?


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